lunes, 18 de febrero de 2013
Francamente, ya no sé como poner en palabras lo que siento para que me entiendas. Siento que NO me entendés, y yo tampoco te entiendo a vos. No entiendo como pretendés ganarte mi confianza otra vez o como pensás hacer para demostrarme que querés estar conmigo. Decís que hacés todo lo que podés .. sentado desde la comodidad de tu computadora. Siempre fue así. Si te di este tiempo es porque ESPERO y QUIERO que eso sea diferente, aunque sé que está muy lejos de pasar. Las personas no cambian por otras, cambian por motus propio. Lo dije en este mismo blog en el que ahora escribo el 30 de marzo de 2012. Pasaron 11 meses desde ese día, y aún así, sigo esperando. Quizás es hora de dejar todo y de que cada uno siga su camino. Quizás no. Quizás este fue el fin del amor más lindo que jamás tuve en todo este tiempo. Quizás no. Y digo quizás no porque ESPERO que sea así. Pero supongo que uno se cansa de esperar, no? Todavía queda una parte de mi que tiene paciencia, que espera, que cree y confía en que podés crecer, madurar y hacer las cosas mejor. Hay otra parte de mi que ya perdió esperanzas y que con cada día que pasa se hace más y más oscura, porque le duele ver como pasa el tiempo y ver lo poco que reaccionás. Otra parte de mi sabe que los cambios no van a ser de un día para el otro y que es necesario tiempo, amor, apoyo. Otra parte, la que se pasó dándote incontables oportunidades, piensa que puede darte una más, aunque está bastante influída por esa que se cansó. Y la más importante es la que te ama con todas sus fuerzas, la que te extraña todos los días, la que todavía no entiende que fue lo que pasó, la que está lastimada por tus mentiras, la que perdió confianza, y sin embargo, la que sigue hablándote y diciéndote cuánto te ama todos los días, la que sigue mimándote a pesar de que la lastimaste. A vos te parece justo todo esto? Yo creo que no, para ninguno de los dos. Jugaste con fuego y te quemaste y me quemaste a mi. Y encima sigo acá esperando .. No te culpo, es mi decisión hacerlo, pero por lo menos tenelo en cuenta y ACTUÁ, porque si seguimos así, no voy a soportar mucho más. Lamento mucho todo lo que pasó y te juro que lo siento más que nadie, pero no tengo por qué soportar mentiras y tengo el derecho de tomarme el tiempo que quiera así como vos te tomaste el tuyo para no decirme nada sobre lo que estabas haciendo. Y me atrevo a decir que hasta un engaño hubiera dolido menos..