domingo, 29 de mayo de 2011

- No deberías haberla dejado.
-Ya no la necesito ..

Hoy volví a estar en pie gracias a vos, porque mi sonrisa hoy es más grande y el culpable sos vos. Porque yo sólo buscaba llenar un vacío que ahora rebalsa y sos vos quién lo llena. Porque la cantidad de sentimientos que se agolpaban dentro de mi pidiendo salir, ahora fluyen despacio sin necesidad de escupirlo en palabras. Porque ya no estoy sola. Porque sé que puedo amar, porque volví a hacerlo, y ésta vez es como nunca antes lo había hecho. Porque siento el amor no sólo dado, sino recibido. Porque ahora sé que lo merezco, que es mío y lo tengo en mi mano y pienso guardarlo para siempre.

Te amo. No necesito palabras para decírtelo, lo sabés. Y a pesar de eso te lo digo mil veces por segundo para que no lo olvides, para que lo sientas, pero sobre todo porque se me hace dificil expresar lo que siento por vos con tan sólo dos palabras Como siempre te digo, ojalá pudieras estar unos segundos adentro mío para que sepas cuánto amor siento por vos.

Me preguntaste alguna vez qué vi en vos, qué fue lo que me enamoró.. Pusiste mi mundo patas arriba ¿te parece poco? Me sorprendiste, me comprendiste, me respetaste, me esperaste, me buscaste… Y eso sólo fue el principio. Cuanto más te conozco, más me enamoro. Con todo, lo sabés, con lo bueno y lo menos bueno. Me provocás una ternura que jamás había sentido. Me sorprendés todo el tiempo. Me sacás de mis casillas y después me hacés reír. Abriste del todo el cajón de tus recuerdos y me enseñaste aquellos más ocultos, los que nunca nadie había visto. No tienes secretos para mí, ni yo para vos. Y me gusta cómo me abrazás, sobre todo cuando estamos dormidos y de repente lo hacés por la espalda, con brazos y piernas, como atándome para que no me vaya. NO ME VOY A IR NUNCA, quiero vivir en tus brazos para siempre.

Me muero por tu sonrisa, me encanta provocarla. ¿Sabés que tenés mil distintas que en el fondo son la misma? Conozco cada gesto que hacés y hasta los que no hacés. Descifro el agua de tus ojos con sólo un segundo que fije los míos en los tuyos. Te presiento aunque no hables y sólo con oír tu voz se más de lo que dicen tus palabras. Te conozco, desde siempre, incluso antes de conocerte. Los dos lo sabemos. Hacés que me sorprenda a mi misma, hacés que descubra cosas de mí que no conocía. Conseguís que en un instante pase de sentirme chiquitita a sentirme un gigante, y viceversa. Invadís mi mente, cada segundo de mi vida está lleno de vos desde que te conozco.

No sé dormir sin escuchar antes tu voz, ni despertarme sin sentirte cerca. Me encanta verte dormir. Me gusta observarte cuando hablás con los demas, ver cómo te movés. Sonrío sólo con pensarte. Perdí la cuenta de las veces que se me pone la piel de gallina cuando me hablás o cuando me tocás, o cuando rozás mi pensamiento. Con vos lloré de felicidad más veces de lo que lloré de pena en toda mi vida. Me hacés feliz, si.
Quiero que entiendas que no sólo te amo por cómo sos ni por quién sos. Además te amo por todo lo que sos capaz de hacerme sentir… como ves, es mucho, y estas son sólo pequeñas partecitas de lo hermoso que estamos formando juntos.

¿Me vas a seguir preguntando por qué te amo?

No busques explicaciones no aptas para escépticos… vos ya sabés. La casualidad no existe.

TE AMO