lunes, 12 de enero de 2009

Con una mano en el corazón, no se qué vi en vos, cuál fue la razon para que me enamorara tanto y sea tan feliz a tu lado. Te tengo guardado en mi memoria como una persona con la cual existia de por medio una competencia a ver quien lastimaba mas a quien, y sin dudas, te declaro ganador. Me hiciste derramar rios y mares y lagos de llanto, preguntándome '¿Porque sos asi?', me ilusionaste de las manera mas cruel y me hiciste sentir una humillacion que jamas habia sentido antes por nadie. Pero a pesar de todo eso y de que te lo dije, nunca pude odiarte y nunca voy a poder hacerlo. Puedo cruzarte y no saludarte, puedo no llamarte mas, borrarte de mi vida pero odiarte a vos nunca lo voy a poder hacer. Las horas y horas de alegria infinita que me regalaste a cambio de nada son in-odiables. Aparte en estos meses aprendi a conocerte y me dejaste hacerlo, y sé con seguridad que vos en el fondo sabés que lo que te di, sin importar si iba a recibir algo o no, es enorme, sabés que mi amor incondicional y puro no tiene comparación, sabés que yo doy hasta mis ojos por vos y que eso no se encuentra en todos lados. Tendrias que verte cuando me ves o me mirás a los ojos y no podés controlarte, no podés acercarte sin tocarme o besarme y esa máscara que te ponés en el corazón para disfrazar el amor que me tenés, igual de inigualable que el que yo siento por vos, desaparece y ahi es cuando recuerdo porque me enamoré de vos .